¿qué es la aces?
La Aces es un espacio para la acción de los estudiantes secundarios organizados de santiago, compuesto por todos quienes quieran a través de ella, opinar, manifestar y luchar por el derecho a una educación digna.
Es una organización autónoma del estado y de partidos políticos. En ella tiene cabida toda opinión, nuestra única lucha es la defensa de nuestros derechos y conquistas, represen- tando el verdadero interés estudiantil.
La Aces está confor- mada por todos los secundarios que quieran participar de ella. Las desiciones se toman desde abajo, en asambleas de libre convocatoria, donde cada opinión es importante.
Nos organizamos en una asamblea abierta, que divide el trabajo según se vaya necesitando. Existen comités de prensa, coordinador, de agitación y propaganda. También hay comisiones temporales, como la comisión congreso 2001. Las reuniones se realizan en donde se pudea, ya que no disponemos de local fijo.
Somos una coordinadora de estudiantes organizados, creando la nueva organización por el derecho a una educación digna, gratuita, integral y para todos.
¿CÓMO NACE LA ACES?
Nace en el último congreso de la Federación de Estudiantes secundarios de Santiago FESES, su organización predecesora. Partiremos definiendo a la federación.
LA FESES.
La Feses fue una organización histórica, con décadas de existencia como referente de los secundarios organizados. Obtiene, mediante la movilización y lucha de los estudiantes, importantes logros como el derecho a la tarifa rebajada en las micros y el metro, entre otros aportes a la consecución de nuestro derecho a estudiar. Sin embargo, la realidad en la década de los noventa distaba bastante de una organización que avanzara en beneficio de los estudiantes. Cambios históricos producidos en el país, exigían formas nuevas y efectivas, pero la Federación mantuvo una dinámica tradicional que poco servía. Fue así como la Feses fue perdiendo representatividad, así como los Centros de Alumnos; la participación no se canalizó fuertemente en estos referentes. Siendo una “organización regional” que sólo agrupaba 8 a 10 colegios, se hizo necesario adaptarse a la nueva realidad y desarrollar una dinámica útil, pues aunque los tiempos fueran otros, las injusticias y amenazas al derecho a estudiar se han profundizado. En su último congreso, en la búsqueda de una organización para el hoy, nació la Asamblea Coordinadora de Eestudiantes Secundarios, ACES.
LAS DEFICIENCIAS DE LA FESES.
La federación carecía de las herramientas que le permitieran ser la organización de los secundarios de Santiago. Esto, porque reproducía las formas clásicas de asociación de los años sesenta, suponiendo que las condiciones del hoy son similares a las de 30 o 40 años atrás. Pero lamentablemente no es así, y todos podemos notar lo difícil que es lograr que la gente se preocupe y luche por sus intereses. Ante la apatía y las pocas ganas de participar en los CCAA y la FESES, mantener una estructura jerarquizada y poco abierta resultó ser contraproducente. Por lo mismo, la federación se politizó (en el sentido partidista) fácilmente y fue instrumento de los partidos que la condujeron. En sus últimos años de accionar, podía verse incluso como un antro de dirigentes políticos de izquierda, así como al ACAS y al Parlamento sólo llegaban derechistas y concertacionistas. Si bien, de las organizaciones secundarias de aquel entonces, sólo la federación era completamente autónoma (las otras dos dependían del Estado y las municipalidades, y representaban sus intereses), no era un espacio que le sirviera al estudiante del día a día. Para quienes trabajaron en la FESES el año pasado, las deficiencias de la organización eran estructurales, por lo que los necesarios cambios a realizar debían ser profundos. El ánimo era alcanzar una organización para los secundarios, más allá de las diferencias, pues los problemas que aquejan a la educación son de todos los estudiantes, más allá de credos políticos. Para alcanzar la unidad fue necesario dar un salto.
DEL FRENTE ANTIALZAS AL CONGRESO.
Como la federación era incapaz de representar el interés de los secundarios, para afrontar el conflicto del transporte en marzo del 2000, fue necesario formar un Frente contra las alzas con otros grupos de estudiantes autónomos. Este Frente funcionó con una dinámica distinta de la Feses, estructurándose horizontalmente y basando su accionar en la asamblea. Rápidamente creció el numero de participantes, movilizándonos con resultados no vistos desde hacía mucho. Mientras la federación solía marchar con 100 o 200 personas, el Frente realizó una manifestación de 2.500 estudiantes, lo que ya era suficiente prueba de cual de las formas nos servía. El mayor logro del Frente fue lograr, junto a los universitarios, congelar el pasaje escolar en $80. El resto del año la preocupación fue parar un congreso para oficializar las nuevas formas en la organización, o en una nueva. En el mes de octubre se realizó el congreso, y su definición principal fue declarar la transformación de la Feses en la Aces, con el cambio estructural que supone.
LA ACES.
La Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) nace en octubre del 2000, en el marco del último congreso de la FESES. El análisis general planteaba como estructurales las deficiencias de la federación, que por sus características, orgánica y relación político-partidista, la gente no se sumaba. Ante esa realidad, marcada por la desmovilización y nuestras falencias, se acordó diseñar otro camino de construcción, otra organización que no se redujera a la izquierda como siempre ocurrió con la federación. El acuerdo fue transformar la estructura, naciendo la ACES.
Lo primero fue establecer lo innecesario que es una organización estudiantil sin tejido social que la impulse. Por ende, construir desde arriba, con los cerebros dirigenciales trabajando a mil por hora escribiendo declaraciones fue desechado. No es la ACES una "coordinadora de presidentes de CCAA", sino una de estudiantes organizados, lo que resalta la importancia de construir movimiento en micro en los liceos, como base de lo que se pare arriba. Sólo una organización real en las bases posibilitará que en algún momento se vuelva a hablar de federación representativa, y la construcción de ese tejido fundamental será tarea de todos quienes trabajen en la ACES.
La ACES es una coordinadora zonal, inicialmente de Santiago y Providencia. El desarrollo de ésta hacia una organización mayor pasa por el surgimiento de espacios similares en el resto de las comunas, con los cuales formando frente común, se geste la asociación. Pero esa asociación no puede lograrse con centralismos, sino con una relación horizontal de trabajo. La idea es que cada sector geste su alternativa, y se fortalezca en el trabajo conjunto una organización unitaria.
La autonomía es un principio rector, así como la horizontalidad, que debe entenderse como "acción directa de masas", lo contrario a delegar esa acción en un dirigente. Por esto no se plantea jerarquización ni dirección central como necesidad. Cada sector que se integre tiene la misma importancia. Las decisiones se toman abajo, en asambleas de libre convocatoria. Las clásicas directivas y sus funciones y atribuciones, son reemplazadas por comisiones ejecutivas que se ajustan a las resoluciones por todos tomadas y las ejecutan públicamente.
De esta forma se dio paso a la nueva organización, que crece rápidamente y se posesiona como el referente legitimo de los secundarios para el hoy. Las definiciones hechas por el congreso de la FESES, durante el conflicto, sirvieron tal como pudieron ser sobrepasadas. La idea central de este nuevo espacio de discusión, es definir claramente que queremos de nuestra organización, ya a meses de su nacimiento.
Comisión Congreso 2001
Cualquier informacion que deseen saber sobre la asamblea coordinadora de estudiantes secundarios ( aces )
Consejo asesor de educacion
Juan Eduardo García-Huidobro.
Diario El Mercurio
"Aportes de un informe"
"El Consejo coincidió en valorar y mantener en Chile un sistema educativo de provisión mixta, con educación particular y pública, y generar procesos de aseguramiento de la calidad para ambos sectores"
.El Consejo cuenta con 81 miembros. Entre ellos hay especialistas en educación, personeros de distintas confesiones, representantes de las etnias originarias y de los actores del quehacer educacional: padres de familia, estudiantes secundarios, universitarios, docentes, co-docentes, sostenedores municipales y privados, rectores de universidades. En el Consejo se respira la pluralidad de Chile, su diversidad de creencias, ideologías y quehaceres y, también, la variedad de visiones, intereses y responsabilidades de quienes comparten la tarea educativa. No es un Consejo de expertos, aunque algunos consejeros sean técnicos, sino una instancia de diálogo ciudadano cuya misión es política: proponer caminos para mejorar la educación chilena de cara a los grandes desafíos que enfrenta hoy. Se trata, cuando es posible, de forjar una visión consensuada y, también, de circunscribir y expresar los desacuerdos. Ambas caras de la moneda serán de valor para la Presidenta a la hora de tomar decisiones de gobierno.Hasta hoy es posible destacar dos tipos de contribuciones: las propuestas y la experiencia. Pese a ser un informe de avance, se comienza a hacer propuestas y a marcar orientaciones; además, el proceso de trabajo también ha sido educativo. A continuación se detallan cinco resultados y se aquilata la experiencia vivida.1. Se expresó un acuerdo amplio sobre la importancia de dictar una ley sustitutiva de la actual Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE). Ello para determinar mejor la educación de calidad que Chile requiere en el siglo XXI; para entregar al Estado las facultades suficientes para que esta educación de calidad esté efectivamente garantizada para todos y para ampliar la legitimidad democrática del sistema educativo.2. El Consejo coincidió en valorar y mantener en Chile un sistema educativo de provisión mixta, con educación particular y pública, y en la necesidad de generar procesos de aseguramiento de la calidad para ambos sectores.3. Se expresó, además, una preocupación transversal por la educación de propiedad pública, y fueron muchas las voces que expresaron la necesidad impostergable de mejorarla. Esto se justifica porque la educación municipal educa a la mayor proporción de los alumnos y alumnas más pobres y ella sigue siendo para muchos niños, niñas y jóvenes chilenos la única educación disponible (por ejemplo, hay más de 65 municipios y extensas zonas rurales donde no hay oferta privada). Además constituye un referente concreto del estándar de calidad del sistema: es difícil imaginar que el Estado va a poder exigirles a otros lo que no es capaz de materializar en sus establecimientos educacionales.4. Para lograr un mejoramiento extendido y durable de la educación de propiedad del Estado, se postuló la necesidad de contar con agencias administradoras de la educación, descentralizadas, de propiedad pública, con capacidades, atribuciones y recursos proporcionados a la complejidad e importancia de la tarea de la que deben hacerse cargo. Estas agencias deberán juntar en una sola mano las responsabilidades administrativas y las técnico-pedagógicas, hoy divididas entre los municipios y el Mineduc. Hay que estudiar más si crear estas nuevas entidades a partir de los municipios o confiando esta tarea a los gobiernos regionales o al propio Ministerio de Educación.5. En referencia al mejoramiento de la calidad, se fue enfático en que ella depende fundamentalmente del buen funcionamiento de las escuelas y liceos y del desempeño de los profesores y profesoras. La consecuencia de este acento es que el criterio fundamental de selección entre distintas medidas y alternativas institucionales y regulativas debe ser su capacidad de mejorar el trabajo docente y el aprendizaje de los alumnos. Se planteó un conjunto de propuestas para vitalizar los centros educativos y para enriquecer y regular la formación de profesores. En este último punto se propone una institución con funciones reguladoras. Se recomienda el cierre de los programas especiales de formación docente y que, a futuro, toda la formación docente sea universitaria. Para asegurar la calidad de los nuevos profesores, se recomienda un sistema de habilitación docente.El trabajo del Consejo se expresa en éstos y otros resultados. En recomendaciones consensuales y en desacuerdos honestamente expuestos. Pero además la experiencia vivida dejó su huella. El Consejo fue una instancia de participación y educación ciudadana para los consejeros y consejeras. Crecimos en la capacidad de aceptar a otros; los viejos logramos -la mayor parte de las veces- no exasperarnos con la impaciencia juvenil; los jóvenes nos toleraron cuando -pese a nuestros esfuerzos- no los oímos suficientemente. Todos y cada uno de nosotros vive "en" una particular manera de ver Chile, el mundo, la educación. Esta diversidad que, considerada en abstracto, constituye un indudable valor, en el momento de llegar a acuerdos se viste de inflexibilidades, de prejuicios y de mucha miopía para captar, en sus méritos, la posición ajena. A través de horas de escucha y debate logramos entendernos más, respetarnos más, convencernos que todos y cada uno en el momento de actuar y al hacer sus planteamientos está buscando mejorar la educación de los niños, niñas y jóvenes chilenos. La construcción de esta confianza de base corrió los límites originales de nuestras diferencias y permitió ampliar algunos acuerdos y propuestas".